TARIFAS: Pese al pedido de un sector del Gobierno, Mauricio Macri vetará de inmediato

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Algunos funcionarios le sugirieron al Presidente estirar la decisión. El beneficio y los costos.

Si finalmente se consuma, tal vez haya sido el veto anticipado con más antelación por Mauricio Macri. Y el rechazo formal del Ejecutivo al proyecto de tarifas sería un trámite de cuestión de horas una vez que fuera aprobado por el Senado. Es que el Presidente vetará de inmediato, pese a que un sector del Gobierno le aconsejó esperar “a la próxima semana” para firmar el pronunciamiento expreso y devolver el proyecto al Congreso.

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Desechada la opción de impugnar en la Justicia la ley, para acelerar los tiempos y no quedar empantanado en la discusión mediática, Macri decidió formalizar entre jueves y viernes el veto, una vez que reciba el proyecto aprobado por el Congreso. Incluso se especula con que se podría dar durante el encuentro que el Presidente mantendrá con el gobernador de Salta Juan Manuel Urtubey, uno de los que propuso un proyecto alternativo. De ahí a que el cacique peronista pidiera anoche “desdramatizar” el veto presidencial.

Sin embargo, hay quienes en el Gobierno pretenden que la medida sea anunciada el lunes.¿A qué se debe la sugerencia?Este viernes, en el Congreso se realizará el acto de cierre de la “Marcha Federal por Pan y Trabajo”, una multitudinaria manifestación que comenzó el lunes, con movilizaciones en cinco provincias y la participación de movimientos piqueteros y organizaciones que reclaman un paquete de medidas vinculadas a la economía social, incluidas cinco leyes que beneficiarían a los sectores más populares.

A la preocupación del jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta de que la Ciudad se vea virtualmente sitiada cuando las cinco columnas de manifestantes que arribarán a Buenos Aires (Liniers, Retiro y Constitución) desde La Quiaca, Bariloche, Río Gallegos, Posadas y La Rioja; se sumó la advertencia de un sector del Gobierno de que vetar la ley antes de esa marcha contribuirá a exacerbar los ánimos. “No es lo mismo que el pedido sea ‘Macri no vetes’ a que protesten porque ya vetaste”, es el razonamiento que hacen en el oficialismo. Un punto adicional: la marcha que originalmente iba a finalizar en la Plaza de los Dos Congresos ahora va a llegar a la Plaza de Mayo. Los organizadores irán hasta la recientemente reinaugurada plaza para pedirle al Presidente por las tarifas.

Una bandera de la marcha federal, este lunes, en el centro porteño.

Una bandera de la marcha federal, este lunes, en el centro porteño.

En criollo: quienes insisten que Macri debe esperar hasta la próxima semana para vetar la ley, explican evitar un escenario similar al de diciembre, cuando en el Congreso se aglutinaron sectores sociales y políticos. Y terminó con serios incidentes.

En este caso, la manifestación, impulsada por el Movimiento Evita junto a CTEP, Barrios de Pie, CCC, el Frente Darío Santillán y el FOL (Frente de Organizaciones en Lucha), pero cuenta también con el guiño de gremios Camioneros, La Bancaria y el de la CTA de los Trabajadores, encabezada por Hugo Yasky.

Si bien en Casa Rosada descuentan que el marco será multitudinario, proponen enfriar el clima de la protesta sacando del medio el tema del veto. Mientras, el todavía influyente vicejefe de Gabinete Mario Quintana trabaja junto a la ministra de Desarrollo Social Carolina Stanley para contener los reclamos y negocia directamente con las organizaciones.

Apunten a Pichetto

Donde el Gobierno tendrá otra ardua tarea, cerrado el capítulo tarifas, es en el ala más política de la mesa chica que asesora al Presidente. Tanto el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, como el titular de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, deberán interceder para acercar posiciones con el jefe del bloque Argentina Federal en el Senado, Miguel Angel Pichetto, que, a partir de la aprobación de esta ley, parece haber caído en desgracia en la consideración de Macri, que está “decepcionado” con su actitud.

“Mauricio está muy enojado con él. Cree que su respuesta de que ‘ya era tarde’ fue una excusa y que nunca quiso una salida política“, cuestionan en el Gobierno. “En el Congreso todo se resuelve sobre la hora. Pichetto sabe que se juega el partido hasta los 47 minutos del segundo tiempo”, amplían en jerga futbolera. Y sostienen que la postura intransigente del legislador rionegrino se debió a que “(Sergio) Massa nunca lo dejó negociar” y a que “pensó más en la interna del PJ que en la Argentina”.


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